
Título: Bioshock
Plataformas: PC y Xbox 360
Información: 1 jugador, modo campaña con niveles de 3 dificultad, sin multijugador
Jugado y analizado para la versión de Xbox 360 por Lin Juuichi
El género que ha dominado la última generación y que parece que también se va a hacer con el control de la actual es sin duda el de los shooters. Hace años, o desde prácticamente siempre, podíamos decir que en PC ya era el género más jugado junto con el rol, pero en la pasada generación hubo una gran explosión en cuanto a FPS para consolas. Juegos como Halo (y, sobretodo, su secuela), Far Cry, Half Life 2, Doom 3, los inacabables juegos bélicos y muchos más hicieron de este género uno de los más populares y exitosos. En la nueva generación parece que se está produciendo el mismo efecto: FEAR, Perfect Dark Zero, Quake 4, Call of Duty 3, The Darkness; y los que están aun por salir como Halo 3.
A pesar del gran número de títulos que se reciben, pocos de ellos consiguen deshacerse de los tópicos del género y renovarlo o aportar algo fresco. Al final, todos caen en la misma tónica: juegos con una gran cantidad de acción, perfecta para lucir el potencial gráfico de la máquina, y un modo campaña para un jugador, con una historia más bien simplona como pretexto para matar enemigos uno detrás de otro, que cada vez más es sustituido por un extenso modo multijugador. El mejor ejemplo de lo último es Halo 2 que, aunque su historia sea de las mejores vistas en el género, se queda corta y pierde galones delante el impresionante modo online; dando como consecuencia un juego bastante pobre si no se dispone del servicio de red.

Sin afán de criticar a ningún juego en concreto, nada más lejos de la realidad – Halo 2 es un grandísimo juego y se encuentra entre los grandes–, la industria se estaba ahogando con tanto juego poco original, donde parece que las compañías batallan, no por sacar un juego mejor, sino por lanzar un juego “igual a…”. Como siempre, nos encontramos con excepciones entre los innumerables títulos que son lanzados, que intentan revolucionar o convertirse en un referente del género gracias a una gran historia o a su extenso modo multijugador y a una manera distinta de enfocar la acción. Por suerte, Bioshock se encuentra entre estos últimos.
Alabado
Hace tres años, los chicos de 2K Boston, que recientemente habían comprado Irrational Games, recobraron la obra de estos últimos, System Shock, y decidieron desarrollar un sucesor para éste – más bien espiritual, pues no comparten título ni continua la trama, aunque si comparten varios elementos –. Desde que anunciaron el juego, hace tres años, Bioshock ha sido uno de los juegos que más expectación ha levantado a diversos niveles y no ha parado de recibir premios ni de ser alabado por la industria.
Lo primero que llamó la atención del público y, sobretodo, de la prensa especializada fueron sus gráficos. En la feria E3 del año 2006, Bioshock fue alabado como uno de los juegos con mayor potencial gráfico de la nueva generación y también recibió el galardón de “lo mejor mostrado en la feria” de varias revistas de videojuegos, que tuvo que compartir en muchos casos con Assassin’s Creed. Las expectativas de la industria por este juego eran realmente grandes. Curiosamente, la historia en cuanto a exclusividades se refiere de Bioshock es totalmente contraria a la del juego de Ubisoft, que ha pasado de ser exclusivo para PlayStation 3 a ser multiplataforma y salir también para PC y 360. 2K Games anunció Bioshock para PC, 360 y PS3; pero meses más tarde anunciaron que la versión para la consola de Sony era cancelada y que el juego sería exclusivo de PC y Xbox 360.

Poco después de su lanzamiento, Bioshock ha conseguido cumplir todas – o casi todas – las expectativas que se habían planteado. Actualmente casi nadie duda en describir a Bioshock como el próximo juego del año y no para de recibir la más alta puntuación – su media ahora mismo ronda el 9,6 sobre el 10 – y sus ventas han hecho que se agote a nivel estatal las copias del juego para la consola de Microsoft. Aun sigue siendo victima de rumores acerca de un probable lanzamiento para PS3, algo en que sus creadores han negado rotundamente varias veces. Veremos si su palabra aguanta mucho tiempo.
Veamos porqué se ha convertido en un juego tan alabado por público y prensa:
Bienvenido a Rapture
Estamos en el año 1960. Viajando a bordo de un avión en dirección a Inglaterra y sobrevolando el Atlántico. Miramos la cartera y observamos la foto de nuestra familia, inmediatamente pensamos en nuestros padres, que nos han mandado a Inglaterra para visitar a nuestros primos. Guardamos la cartera y ahora miramos el regalo que llevamos para ellos. De repente, se empiezan a escuchar gritos de los que viajan con nosotros y el avión empieza a moverse furtivamente. Estamos cayendo en picado y perdemos el conocimiento irremediablemente. La pantalla se pone oscura y aparece el logotipo del juego. Momentos más tarde nos despertamos y nos damos cuenta que nos estamos hundiendo, miramos hacia arriba y empezamos a nadar mientras por todo nuestro alrededor caen las pertenencias de los viajeros y pedazos del avión. Conseguimos llegar hasta la superficie y dar una bocanada de aire a nuestros pulmones, pero enseguida nos damos cuenta de la cruda realidad: acabamos de sufrir un accidente de avión y somos el único superviviente. Sin ningún otro pensamiento en nuestra cabeza, nadamos hasta un faro que parece haber sido puesto allí, tan cerca del accidente, por Dios.
Al entrar en el faro se encienden las luces y aparece la estatua de un hombre que nos mira con cara hostil. A la vez, empieza a sonar una encantadora música de ambiente. Seguimos avanzando por el faro hasta descubrir una batisfera. Pensando que es nuestra salvación, pues más que probablemente lo podamos usar para salir de ese sitio, nos metemos adentro y accionamos la palanca. Se cierra la escotilla y la batisfera se hunde por un conducto vertical decorado con estatuas. De repente, una plataforma sube del suelo y se sitúa delante de la escotilla, impidiéndonos ver nada del exterior. Se proyecta una película que muestra imágenes mientras un hombre habla:
“Soy Andrew Ryan y tengo una pregunta que hacerte:
¿Es que un hombre no tiene derecho al sudor de su propia frente?
No, dice el hombre de Washington. Pertenece a los pobres.
No, dice el hombre del Vaticano. Pertenece a Dios.
No, dice el hombre de Moscú. Pertenece a todos.
Yo rechacé esas respuestas. En vez de eso, elegí algo distinto.
Elegí lo imposible. Elegí…
¡Rapture!”

Ante nuestra incredulidad, la plataforma desaparece y nos deja ver una ciudad. Una ciudad construida en las profundidades del mar. Mientras observamos la inmensa ciudad, llena de carteles luminosos y de túneles que conectan los edificios, seguimos escuchando al hombre:
“Una ciudad donde el artista no tenía que temer al censor.
Donde el científico no estaba limitado por la nimia moral.
Donde los grandes no estaban constreñidos por los pequeños.
Y con el sudor de tu frente, Rapture también puede ser tu ciudad.”
Nuestro vehículo llega hasta otro conducto vertical, lleno de carteles de publicidad de productos que nosotros no llegamos a entender. No entendemos, igual que la conversación de dos hombres que estamos escuchando a través de la radio de la batisfera. Lo único de lo que nos damos cuenta es que se han dado cuenta de nuestra llegada y parecen alarmados por alguna razón. Y cuando llegamos arriba de todo y salimos a la superficie, vemos una escena desgarradora. Una mujer desfigurada, mata a un hombre con unas garras que lleva en las manos mientras éste le suplica por su vida. Instantes después nos ataca a nosotros, dejando la batisfera inservible y al no poder alcanzar el interior, desaparece. Ya no podemos volver de donde veníamos.
Un hombre nos habla desde la radio: “No sé como has sobrevivido de ese accidente pero no voy a quejarme por mi buena suerte. Lo primero que debemos que hacer es hacerla salir. Confía en mi”.

Sin aun muy claro que tenemos que hacer y en quien confiar, decidimos hacer caso al hombre y avanzar por la gigantesca sala donde nos encontramos. Está claro que lo que en un momento llegó a ser esta ciudad, ya no lo es; pensamos. Esta completamente destrozada y sin apenas iluminación, llena de maletas y demás objetos tirados por el suelo como si hubiera habido una avalancha para salir de ese infierno, que lógicamente no había sido posible. Saltamos por encima de un pilar caído y vemos a la mujer, mirándonos y dispuesta a atacarnos. Entonces, aparece un pequeño robot, parecido a un helicóptero teledirigido, y descarga una ráfaga de balas sobre la mujer, que huye escalando por una pared con una pasmosa facilidad.
El hombre vuelve a hablar: “Bien, ahora coge una palanca. Debemos hacerte salir”.
Éste es el impresionante inicio de Bioshock, que nos deja solos ante un mundo incomprensible para nosotros y en el cual nuestra única ayuda será la que un hombre nos puede dar a través de una radio. Nuestra misión será salir del lugar aunque también tendremos tiempo para descubrir los secretos más profundos de Rapture, una ciudad construida para permitir a la humanidad investigar nuevos avances científicos y que, más adelante, esos avances se convirtieron en el origen y en la razón de una guerra que dejó una ciudad medio en ruinas. Los supervivientes están todos enfrentados entre sí para poder conseguir el ADAM, el mayor avance que la ciencia ha proporcionado, y el único modo de sobrevivir en Rapture.
Gracias al ADAM, los científicos consiguieron modificar el código genético de la humanidad y así proporcionarse de ciertos poderes como la capacidad de ser inmunes al fuego o de ser capaces de lanzar rayos. Estas mejoras o modificaciones, se implantaron en la sociedad mediante plásmidos – inyecciones que reescriben el código genético – y poniéndolos al alcance de los habitantes de Rapture. Como es evidente, la crueldad y avaricia humana con tales poderes y avances hicieron estallar una batalla en la ciudad. Nosotros tendremos que lidiar con lo que queda de esta batalla para intentar salir vivos de esta aventura.

La ambientación perfecta
Lo primero que llama la atención de Bioshock, como en la mayoría de juegos, es el aspecto visual. Bioshock hace un uso del Unreal Ungine 3 y del motor físico Havok excelentes. Quizá para algunos no llegue al nivel de Gears of War – algo totalmente discutible – pero los gráficos se convierten en algo más de una cosa para sacar pecho, crean ambientación. El aspecto del escenario está inspirado en el art déco, de los años 20 en adelante, y es una autentica gozada ver las diferentes habitaciones y lo bien recreadas que están. Las texturas de los escenarios, el modelado de personajes, los efectos de los rayos o del fuego, todo está tan bien cuidado como no habréis visto en ningún otro juego. Si golpeáis la pared, un cristal o algo metálico con la llave inglesa, quedará marcado el golpe. Si lanzáis un objeto en llamas a un enemigo, éste también arderá.
Punto y aparte merecen dos aspectos dentro del aspecto visual. El agua está increíblemente bien realizada, aun no he visto nada parecido en ningún otro juego, y en éste, es de vital importancia, pues la acción transcurre en una ciudad bajo el océano, y el agua actua de forma real delante de un escape o de un túnel inundado. El segundo aspecto es la utilización de los efectos de iluminación, así como los de las sombras, que dan exactamente la sensación que sus creadores querían que diese: suspense. Además, es un lujo mirar a través de un cristal de cualquier estancia para ver la enorme ciudad que se alza ante nosotros y ver los carteles de publicidad iluminados colgando de los edificios.
Otro apartado que está tan bien cuidado y realizado como los anteriores es el sonoro. La banda sonora es excelente y encaja perfectamente con los escenarios. Violines, chelos, pianos y demás sonaran para que el jugador viaje a la primera mitad del siglo XX, junto con la elite de la sociedad de entonces. El doblaje en castellano es casi lo más sorprendente que hay en el juego. Es una de esas raras veces en que no hechas en falta la opción de poner las voces originales, pues esta muy bien doblado al castellano. De misma forma pasa con la traducción, en la que destaca la opción de que aparezcan subtítulos cada vez que enfoquemos un cartel en inglés.
Sobrevivir
Bioshock nos pone el reto de sobrevivir dentro de Rapture y así poder avanzar en la historia, pero ¿cómo? ¿Qué instrumentos o métodos nos ayudaran a sobrevivir a nuestros enemigos mutados genéticamente? La respuesta: usando las mismas armas y poderes que ellos. Aquí, en este aspecto, es donde reside el gran atractivo de Bioshock. Nos da una gran libertad a la hora de decidir como acabar con nuestros enemigos. Incluso en algunos momentos tendremos algunos toques estratégicos al más puro estilo de un sencillo RPG.
Evidentemente, aparte de la ya famosa llave inglesa, tenemos más armas con las que combatir. Pistolas, escopetas, ametralladoras, lanzacohetes o granadas no nos fallarán y nos acompañarán durante toda la aventura. La variedad de armas de fuego se observa como la justa – un arma de cada tipo, más o menos – pero el juego nos aporta más posibilidades con los diferentes tipos de munición que nos pueden servir para diferentes situaciones – cada arma tiene tres tipos de bala – y con las distintas mejoras que podemos hacerles en algunos terminales que están repartidos por la ciudad – podremos hacer hasta tres mejoras en cada arma –, algo que añade un poco de estrategia ya que deberemos pensar bien que mejora hacer, pues solo podremos usar cada terminal una vez.

No solo podemos atacar mediante la llave inglesa o con armas de fuego, también podemos usar los plásmidos y por consiguiente las habilidades que nos otorgan. Como pasa con las armas, también tendremos que escoger que plásmidos queremos tener activos, ya que tendremos un límite que irá siendo menor a medida que avancemos. Algunos de los poderes que obtendremos serán la telekinesis, teletransportación, incinerar o electrocutar a los enemigos, por poner un ejemplo, ya que hay muchos. Un punto a favor del sistema de juego es que cambiar entre armas y plásmidos será tan fácil como apretar el gatillo correspondiente para sacar el arma y disparar o para preparar los poderes.
El lujo de este sistema es que podemos seguir muchísimas tácticas o técnicas para lograr nuestro objetivo. La ciudad entera está a nuestra disposición y solo es cuestión de imaginación para descubrir nuevos sistemas. Por ejemplo, si hay dos enemigos en una habitación inundada, lo más lógico a primera vista es usar el poder de electrificar para freírlos a ambos de un solo golpe. Otro más, esconder una granada en algunos objetos y mediante la telekinesis lanzarles un osito de peluche… con regalo sorpresa dentro.
Otro encanto del juego es la disposición de diferentes máquinas o terminales para distintas cosas: uno para elegir los plásmidos que queremos activar, otros para comprar objetos o balas, para curarte, mejorar tu arma, crear nuevos objetos… Dentro de este grupo se mueven las vita-camaras, que están repartidas abundantemente por la ciudad y nos revivirán cada vez que muramos – dejando la salud de los enemigos tal y como la tenían antes de morir, para facilitar el juego –. Más posibilidades del juego: el pirateo. Podrás piratear cualquier máquina con tan solo superar un divertido minijuego, con lo que podremos conseguir descuentos o, por ejemplo, hacer que cada vez que un enemigo se vaya a curar a una terminal de salud, muera en lugar de curarse. También podremos piratear a los bots de seguridad, unos pequeños robots que vendrán a atacarnos cada vez que suene la alarma de emergencia, de formaque nos ayuden a derrotar a nuestro rival en nuestro lugar.

Antes comentábamos que el juego tenía un toque estratégico. Las mejoras de armas, su munición o los plásmidos son algunas de las cosas que podremos escoger y mejorar. Pero también podremos hacer evolucionar a nuestro personaje a lo largo de la aventura mediante tónicos que mejoraran algunos de nuestros estatus, investigando o consiguiendo más ADAM. Como veis, las posibilidades del juego son enormes y harán que cada partida que juguemos sea totalmente diferente que la anterior.
Big Daddies y Little Sisters
El enemigo común que tendremos en Rapture son los splicers, supervivientes de la guerra, que no son más que humanos que se han modificado tanto que se pueden llamar tranquilamente mutantes. Hay diversos tipos de splicers – no demasiados – pero el gran enemigo del juego y el más representativo de todo el juego son los Big Daddies.
Si os preguntabais como conseguir el ADAM, la respuesta es: encontrando a unas niñas – Little Sisters – que extraen la sangre de los cadáveres para así almacenar ADAM. Parece fácil. Y lo sería si no las protegieran los Big Daddies, la criatura enorme que viste con una escafandra metálica y tiene un taladro por brazo. Para vencerlos usaremos todos los recursos que hemos comentado anteriormente, ya que son duros de pelar.

Una vez quitemos al Big Daddy de en medio, tendremos la decisión moral del juego. Podremos escoger “recolectar” a la Little Sister – matarla, vamos – para conseguir todo su ADAM o salvarla y conseguir “solo” parte del ADAM que lleva con ella.
Con todo esto, Bioshock no es un shooter en que estas todo el tiempo apretando el gatillo sino que debes pensar bien lo que haces y buscar formas alternativas para lidiar con tus enemigos, cosa que aporta bastante frescura al género, que como hemos dicho en la introducción, estaba en un callejón sin salida.
Conclusiones
Si hay algo que se le puede echar en cara a este excelente juego es la no inclusión de un modo multijugador. De todas formas, no es algo que echaremos mucho de menos pues es un juego largo – 15 o 20 horas – y seguro que lo volveremos a jugar ya que dos partidas nunca serán iguales.
El gran apartado gráfico y sonoro hacen que la ambientación del juego sea de lujo y que la historia sea más interesante y real de lo que ya es. Su sistema de juego nos da muchas opciones que la gran mayoría de juegos del mismo género no ofrecen, además de tener un toque estratégico bastante interesante.
Gráficos 9’5
Sonido 10
Adicción 9,5
Jugabilidad 9’5
Total 9’6
A favor:
-
Ambientación creada por el apartado sonoro y visual
-
Buena historia
-
Gran sistema de juego
-
Muchísimas opciones durante toda la aventura
-
Buen doblaje al español
En contra:
-
Sin multijugador
ESTE COMO SE PUDE SACAR LA TELETRNSPORTACION? Y AY OTRO PODER Q USA EL AIRE, ES COMO UN TORPEDO DE AIRE COMO LO SACO EN EL JUEGO???
¿SE PUEDE CAMBIR LA MUERTE DE RYAN O ES ASI?
Ratablanca, todos los poderes se compran en las maquinas. Y no, la muerte de Ryan no se puede cambiar.
Si pero no me sale en la maquina, hay otro poder q vi en youtube era una especie de aire q barria a tus enemigo si eran muchos.
El plasmido de teletransportacion no debe estar oculto en ese jardin botanico.
Respecto al poder k dices es el tronado k lanza a los kekos pa rriba xD se consigue por las maquinas y algunos otros poderes por acer fotos a enemigos,este juego es la polla tube tam biciao k me lo pase en 2 dias y juganso ams de 12 horas en cada dia y en dificultad facil,solo me petaron una vez en el juego xD.
PD:La muerte de Andrew Ryan No se puede cambiar Pero el final creo k si Solo que para k sea otor final kreo k no debes cosechar a ninguna littel Sister.
Simple y llanamente el mejor shooter de la historia.
Este juego se disfruta muchísimo más si se tienen algunos conceptos de filosofía y psicología. Ver el condicionamiento al que exponen a las Little sister, técnicas de hipnopedia y de aprendizaje axiomático, como utilizan los altavoces para grabar consignas en la mente de los ciudadanos. Conocer el objetivismo:
http://es.wikipedia.org/wiki/Objetivismo_(Ayn_Rand)
si os fijais quien la mujer que lo teorizó fundo se llama Ayn Rand (no os suena sospechosamente a Andrew Ryan
).
Una maravilla de juego, doblaje, ambientación, la empatía que sientes con las Little Sister e incluso con los Big Daddies…
Todo el mundo debería jugarlo y a poder ser, comprarlo.
Saludos
lol